A los gallegos no les divierten tanto los juegos de azar

A 30 años de su legalización, el juego perdió el morbo de los primeros tiempos de la democracia. Cada día es menos negocio en algunas comunidades autónomas, incluso para las arcas públicas, que ven cómo disminuyen de año en año sus ingresos por este concepto.
A pesar de las necesidades recaudatorias, en los planes del Gobierno gallego no está el poner en marcha nuevos juegos como la lotería electrónica instantánea, fundamentalmente porque el empresariado gallego del sector no ha mostrado interés, hasta la fecha, por el tema.
Las cifras son elocuentes. Según los datos del Informe Anual del Juego en España, en el 2006 -el último publicado hasta la fecha por el Ministerio del Interior- el gasto real de cada gallego en casinos, bingos, tragamonedas, loterías, quinielas y cupones fue de 134 euros, poco más de la mitad que la media nacional (208 euros) y a mucha distancia de las comunidades con mayor gasto, como Baleares, que gasta 254 euros por habitante, aunque la mayoría provengan de turistas extranjeros que visitan las islas.
El descenso de los ingresos del sector del juego en Galicia ha sido paulatino pero progresivo en todas las modalidades, menos en la lotería nacional. Los juegos que menos éxito tienen en Galicia son los casinos. En los dos establecimientos de este tipo que hay en Galicia -uno en A Coruña y otro en A Toxa- la recaudación bruta en el 2006 fue de casi 46 millones de euros, algo más de un 4% menos que el año anterior. El gasto real, una vez descontados los premios, ha sido de 16,5 millones, que por habitante supone un desembolso de 10,28 euros.
De todos los juegos de azar, el que se lleva más dinero de los gallegos es el de las máquinas de tipo B, las populares tragamonedas, que se llevan casi el 10% del gasto real total, cifrado en 1.000 millones de euros. En Galicia, según los datos oficiales de la Xunta, a 31 de diciembre del año pasado, el censo de estas máquinas era de 13.723 unidades. Aunque no tienen por qué estar en funcionamiento la totalidad. La gran mayoría están instaladas, unas pocas están almacenadas y otras en baja temporal.
La recaudación neta de cada una de ellas oscila entre los 7.800 y los 16.000 euros anuales, que se reparten casi al 50% entre la empresa operadora y el establecimiento donde esté instalada.
Fuente: Diario Apuestas (ES) /Revista de Casinos
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