Situación ante la posible venta del Grupo Codere

La industria del juego de España se asienta sobre las máquinas Tragamonedas, los Casinos y los Bingos y cada uno de estos pilares están construidos por tres familias: los Franco, los Martínez Sampedro y los Lao, quienes controlan casi la totalidad de los 30 mil millones de Euros que genera la industria cada año. Ante la inminente venta de Codere, empresa líder en el sector recreativo e instaurada tres años después de la legalización del juego en España por los hermanos Franco y la familia Martínez Sampedro, la estabilidad accionarial se ve amenazada.
El problema comenzó cuando Codere decide salir a Bolsa pero surge el inconveniente que resultó ser el detonante del conflicto. Joaquín Kino Franco el hijo de uno de los fundadores de Recreativos Franco, a cargo de los negocios en Estados Unidos, fue detenido en el estado de Arizona por un presunto intento de soborno a un inspector del Departamento de Juego del Estado en el año 2004. Kino Franco decidió pactar con la Fiscalía su autoinculpación, cambiando quince años de cárcel por el pago de una abultada multa.
Codere decidió acordar la salida de los Franco del accionariado de la compañía, mientras que los hermanos Sampedro se comprometieron a pagar su 39,3% en distintos períodos. Pero surgió un contratiempo con el último pago que derivó en la idea de poner a la venta Codere para poder finiquitar la deuda con los Franco.
Si no se consigue evitar que Codere se venda, su capital estará abierto a fondos extranjeros de capital riesgo, además de que podría llegar a quebrar el equilibrio que las familias integrantes de Codere habían unido a la familia Lao, dueña de Cirsa. El acuerdo no escrito firmado por Cirsa y Codere tenía como principal objetivo fijar una alianza fuerte que impulsara sus reivindicaciones ante las autoridades del juego, convirtiéndose en las patronales de una industria recreativa extremadamente fragmentada.
Fuente: Revista de Casinos |