No importa el lugar, el Casino nunca pierde
La semana pasada, la Asociación de Casinos de Costa Rica lanzó un comunicado de prensa en el cual informaba que los Casinos de Costa Rica podrían despedir a unos 3.000 empleados en los próximos meses. Esta medida se toma luego de las nuevas regulaciones que el gobierno decretara para la industria de Casinos en ese país. El impacto más grande se recibe a causa de la reducción que impone desde ahora el gobierno a las horas de funcionamiento de los Casinos. Estamos hablando de una reducción de 16 horas diarias, o sea, dos tercios menos que el horario corrido de 24 horas que regía hasta ahora. Un cambio brusco, sin duda.
Por otra parte, en EEUU, el operador de Casinos MGM Mirage se encuentra en proceso de despedir a 400 empleados del departamento de management como parte de un programa corporativo de reducción de costos. Esta medida sería propulsada por una serie de signos claros de una economía más lenta y menos productiva. Los recortes, significarían menos del 1% del total de empleados de la compañía.
Un portavoz de la compañía declaró que en respuesta a claras señales de un enlentecimiento en la economía de EEUU, MGM Mirage pone en acción un plan para incrementar las ganancias y la eficiencia por medio de una reorganización de la empresa y de un riguroso control de costos.
Mientras que las reestructuras en los Casinos -ya sea como reacción a una nueva legislación o a causa de una coyuntura económica determinada- parecen demandar en la mayoría de los casos que se reduzca la plantilla de empleados, en una situación algo distinta se encuentra el Gobierno Municipal de la ciudad de Montevideo, Uruguay.
En este momento, la Intendencia Municipal de Montevideo se encuentra en negociación con los gremios de funcionarios de los Casinos Municipales para lograr un acuerdo que permita una reestructura funcional de las salas de juego. Según explicó el gerente general de los Casinos Municipales, se busca "transformar los casinos, con una gestión más ágil y con perfil comercial". Se intenta fijar un acuerdo con los trabajadores de Casinos que apunte a respetar la estabilidad salarial y la estabilidad laboral, ergo, no se reducirá el personal.
Ahora, el lector se preguntará: ¿qué relación guarda un caso con otro? ¿Cómo comparar los casos de Costa Rica y MGM Mirage, de operadores privados, con el de los Casinos estatales de Montevideo?
Es claro que las condiciones que demandan una reestructura en los casos de los Casinos de Costa Rica y de MGM distan mucho de lo que sucede en Uruguay. El camino casi obligado para un operador del sector privado ante la amenaza de un corte en el flujo de ganancias, es reducir costos. La manera más obvia: despedir parte de sus empleados. Tanto Costa Rica frente a una nueva legislación, como MGM Mirage ante la recesión económica, parecen no tener alternativa, a primera vista, de tener que “mandar a gente a su casaâ€.
Mientras tanto, los Casinos Municipales de Montevideo (otra vez, estatales) operan sujetos a otra reglamentación. El Gobierno Municipal no puede deshacerse de empleados de la misma manera que un operador privado, debe ofrecer otras garantías. Uno y otro ejemplo no pertenecen al mismo marco regulatorio y no trabajan con las mismas exigencias.
Sin embargo, en ambos casos, privado y estatal, el funcionamiento interno de los establecimientos es muy similar (por no decir igual), y en ambos casos se sigue persiguiendo el mismo fin último: la recaudación. La diferencia aquí es que en el caso de Costa Rica y MGM se maneja despedir empleados como primera medida ante la reestructura; en el caso de los Casinos de Montevideo, se intenta reorganizarlos.
Esto es algo para nada novedoso, pero de todos modos, ¿no sería bueno que los operadores de Casino de Costa Rica y MGM Mirage, en este caso, contemplaran otros aspectos de la situación que enfrentan, antes de estudiar como primera medida el porvenir de su balance financiero? MGM cuenta con 60.000 empleados aproximadamente; ¿cambiará mucho su balance anual si despide a 400? ¿Sería ridículo pensar, al menos por esta vez, en el caso de los Casinos Municipales de Montevideo?
Autor: Staff Revista de Casinos |