El señor de los Casinos
La industria del juego en Latinoamérica, en particular la de Argentina, ha sido testigo en las últimas semanas de noticias que traen a colación una y otra vez a un indivduo conocido como “el señor de los casinosâ€.
Cristóbal Manuel López, nacido en Comodoro Rivadavia, provincia de Chubut, empresario de la industria de casinos, ha estado en el tapete en las últimas semanas a propósito de la concesión que le otorgó el Gobernador de la provincia de Mendoza, Celso Jaque, para explotar una serie de yacimientos de petróleo.
La otra razón por la cual el nombre de Cristóbal López se ha vuelta más mediático, es que el empresario pretende cambiar su imagen, ya que sostiene estar cansado de que asocien su éxito y su fortuna a su relación de amistad con el ex presidente Néstor Kirchner. López parece no tolerar que lo comparen con el empresario Alfredo Yabrán. Por ello, el empresario “K†(otro de sus apodos), que resuena hoy como nombre vinculado a las tragamonedas y al petróleo, decidió crear una consultora para tener asesoramiento en cuestiones de imagen y para que lo proteja en el escenario mediático.
Lo cierto es que Cristóbal Manuel López, maneja una red de casinos y tragamonedas que cubre prácticamente medio país. De hecho tiene cuatro salas de casino en Chubut, dos en Santa Cruz, dos en Tierra del Fuego, una en La Pampa, Misiones, La Rioja y Mendoza. A todas ellas se agregan las salas dedicadas exclusivamente a máquinas tragamonedas, como la del Hipódromo. En la Patagonia se lo conoce como uno de los empresarios “lupinerosâ€, nombre que reciben los empresarios amigos del ex presidente Néstor Kirchner, a quien apodan “el lupoâ€.
Pero el imperio de Casinos con el que cuenta el empresario K, que además es socio de la compañía española Cirsa, representa sólo la punta del iceberg de sus operaciones. López, que recibe también el apodo de “señor de los casinosâ€, maneja una larga lista de emprendimientos entre los que están: Casino Club, la empresa petrolera OIL MyS, la empresa de transporte Indalo, la recolectora de basura Clear, los Olivares del Sol, el barrio privado “Solares del Marquésâ€, la concesionaria de Toyota Tsuyoi, la textil Lejano Sur, la Ganadera Santa Elena SRL, la Petrolera Cerro Negro, la compañía Aerotour, Radiodifusora del Sur SA, Tecnological SA y la firma Promet SA..
En lo que tiene que ver con la provincia de Mendoza y como socio de Cirsa, que maneja los anexos del Casino de Mendoza, López opera los casinos del hotel Tower de San Rafael, a través de Casino Club, y los anexos del Casino de Mendoza de Rivadavia, San Martín, Alvear, Malargí¼e y los tragamonedas del Casino de Mendoza. Las empresas de López reciben la mitad de la recaudación de los anexos y tragamonedas del Casino Central.
Por si esto no fuese suficiente, un artículo publicado en los últimos días en el diario La Nación (de Buenos Aires), afirma que existe “una versión insistente†sobre la venta de empresas del Grupo Uno Medios al empresario Cristóbal López. En la noticia se lee, en referencia a los conflictos con los medios que mantiene la presidenta Cristina Fernández, que “según una versión insistente, su amigo Cristóbal López está en tratativas para adquirir las empresas del grupo Manzano-Vila-Narváezâ€. Portavoces del Grupo López desmintieron la información y declararon que la política del Grupo es seguir invirtiendo en petróleo y en la industria del juego, al menos por ahora.
Ahora, más allá de las posibles vinculaciones que pueda tener López a nivel político, y de los favores que haya podido recibir o no, un empresario de estas características, con un ritmo de acumulación de empresas a ese nivel, es una señal de alerta para la industria. Un Grupo económico centrado en un individuo, que maneja el mayor porcentaje de establecimientos de juego en un país, puede acarrear varias consecuencias negativas. La competencia de otros operadores frente a López se vuelve prácticamente imposible: frente a un Grupo que representa la mayor parte de la industria de Casinos de ese país, y que cuenta con el plus de la “conexión amistosa†con el gobierno de turno, levantando cualquier tipo de sospecha en torno a corrupción y transparencia en los procesos de adjudicación, el partido parece saldado desde antes de su comienzo.
Un grupo que acumula poder de esta manera y un gobierno que actúa respaldándolo, hace que se tambalee el propio sistema de garantías que ofrece al sector empresarial, la legislación de un país. En países de legislación de vanguardia, se instrumentan medidas reglamentarias para que este tipo de acumulación no ocurra. Parece ser otro de los momentos y escenarios propicios para que desde el cono sur, se tome nota. Un freno legal en el momento justo puede significar una desaceleración de la bola de nieve, que de lo contario, más adelante, dará mucho más trabajo detener.
Autor: Staff Revista de Casinos |