¿Y qué tal un Las Vegas en Latinoamérica?
Luego de la construcción y desarrollo del mítico y archiconocido “Las Vegasâ€, en medio del desierto de Nevada, la tendencia en crear grandes centros turísticos focalizados en el juego no gozó nunca de tanto auge como en la actualidad. Este fenómeno que tiene repercusión a nivel mundial, viene ocupando posiciones en todos los continentes y representa una industria que mueve cifras astronómicas anualmente.
El caso que ha resonado con más fuerza en el último año es el de la ex colonia portuguesa, ahora provincia china, de Macao. Esta pequeña isla es el único territorio dentro de China donde el juego es legal. En un país donde toda otra localidad tiene prohibida la actividad del juego, y que además es nicho del mayor crecimiento económico que se registra en el mundo en el presente; Macao generó en el 2007 un mayor movimiento monetario que el propio “Las Vegasâ€, y va en aumento.
Pero al escenario asiático de Macao se están sumando una serie de macro-proyectos en otras regiones. En el mundo del juego en occidente, por ejemplo, a nivel de la industria en hispanoamerica y Europa, la noticia que ha estado en boga para cualquier persona allegada a la industria, es la construcción del mega-proyecto Gran Scala.
Para aquellos que aún no lo conocen, Gran Scala será una verdadera “ciudad†del entretemimiento. Construida sobre 2025 hectáreas en el desierto de Aragón (España), y con una inversión de 17 billones de euros, el proyecto incluirá 32 casinos, varios hoteles, zonas residenciales y 5 parques temáticos. Luego de un exhaustivo estudio, se eligió a Zaragoza como el lugar de emplazamiento estratégico de tal obra, ya que se calcula que el sitio captará a 25 millones de visitantes al año.
Se trata de un emprendimiento llevado adelante por el consorcio británico International Leisure Development, grupo que cuenta entre sus accionistas a firmas como Aristocrat Technologies, UFA Insurance, Alea, Darlen Ltd, Finidusco Holding, Europtima, Ultragoup, BM Parks, Havilla Partners, Architects Association, Hot games UK and Thibault Verbiest. Este “joint ventureâ€, como se detalla en el sitio web oficial del proyecto, “agrupa a un experimentado equipo de profesionales e inversionistas -grandes actores en el mercado Europeo...â€.
Desde su lanzamiento, y como es de esperarse ante un emprendimiento de tal envergadura, sin precedentes a nivel Europeo, el Gran Scala ha dado mucho que hablar. Quienes asisten a los aconteceres semanales del mundo de la industria del juego saben que en los últimos meses han proliferado las noticias sobre cada paso en las etapas previas a su construcción. Contratiempos en la localidad de Aragón, representantes del gobierno local declarando ante jueces, manifestaciones ante las autoridades de la Unión Europea sobre el impacto que determinará en el medio ambiente esta obra; parecen ser sólo escollos en un proyecto que promete revolucionar al negocio del turismo y el juego en Europa, y que además creará 60.000 nuevos puestos de trabajo.
Al proyecto Gran Scala se agrega otro importante emprendimiento en el medio europeo, esta vez en Rusia. Tras la aprobación en diciembre de 2007 de agrupar en 4 zonas la explotación de juegos de azar en ese país hasta julio de 2009, la empresa Krasnodar ha presentado un nuevo proyecto: Azov City. Esta "Atlantic City" del este de Europa, que integra las zonas de Pimorie, Altai y Kaliningrado, se espera que reciba una inversión de 3000 a 4000 millones de dólares. Se estima que Azov City podría recibir hasta 6 millones de turistas al año. El complejo incluirá 50 hoteles y un aeropuerto, además de múltiples casinos.
Luego de este brevísimo relevo en el concierto de mega-proyectos de juego a nivel mundial, sobreviene la pregunta obvia: ¿Y qué sucede al respecto en Latinoamérica? A lo que surge una segunda pregunta: ¿Será América Latina el escenario propicio para un proyecto de tales características?; o al menos, ¿lo es en el presente?
El potencial de Latinoamérica como mercado para la industria del azar, no es lo que se pretende colocar en tela de jucio aquí. Sólo haciendo una estimación en términos de captación de turismo, tomando en cuenta los países desde México hacia abajo, nos arrojaría cifras positivas. Pero el asunto en Latinoamérica sigue siendo otro. Las exigencias desmedidas de los gobiernos locales, la falta de infraestructura, las lagunas en el derecho, los procesos de licitación dudosos; todos factores que lamentablemente siguen siendo moneda corriente, siguen haciendo poco atractivo al medio latinoamericano para grupos inversores. Si a esto sumamos el manejo de la industria del juego por personajes como Cristóbal López (ver Editorial “El señor de los casinosâ€), que cuenta prácticamente con el monopolio de los casinos en Argentina vía vinculación amistosa con el ex presidente Kirchner, las pocas garantías que quedaban se disipan.
Haría falta una reestructura muy importante para que éstas realidades comiencen a cambiar. Al menos no se dispone de mucha evidencia para esperar lo contrario, aunque sea para dar un atisbo de esperanza en este sentido. Sigue faltando tiempo, el problema es cuanto...
Autor: Staff Revista de Casinos |