¿Apuestas seguras?
Las últimas semanas han sido escenario de gran movimiento en el mundo de las apuestas deportivas. Las predicciones halagí¼eñas para los operadores de la industria en cuanto al incremento de las apuestas en Internet, sumadas a los escándalos generados por las acusaciones en encuentros de Tenis “arregladosâ€, y de presuntas apuestas ilegales en Internet durante el torneo de Roland Garros, han generado revuelo.
Las noticias en este sentido comenzaron hace unos meses con el mediático episodio que vio involucrado al jugador de Tenis Nikolai Davidenko, quien se preparaba para jugar el Open de Francia. En un torneo en Sopot, Polonia, en el mes de agosto pasado, Davidenko, ubicado entre los mejores jugadores del mundo, pasó en el transcurso del partido de ser el gran favorito contra el número 87 del circuito profesional, el argentino Martín Vassallo Arguello, a ser el que aparentemente perdería la partida.
El sentido de las apuestas realizadas vía Internet comenzó a cambiar a medida que avanzaba el partido, llegando dinero para Vassallo Arguello en gran cantidad, incluso después de que Davidenko ganara el primer set. Luego, Davidenko termina retirándose debido a una lesión cuando Vassallo Arguello iba con clara ventaja sobre él. En este caso fue la empresa de apuestas inglesa Betfair quien notificó a la ATP (Asociación de Tenis Profesional), que su equipo de seguridad había detectado patrones irregulares en las apuestas. Después del partido, Betfair anuló cerca de 4,5 millones de Euros de apuestas. Se trataba de la primera vez en su historia que se había alcanzado esa cantidad.
Luego de que se levantaran acusaciones en contra de Nikolai Davidenko, éste negó toda posible incriminación al respecto, incluso rechazando la petición por parte de los investigadores de la ATP de tener acceso a los historiales de su teléfono celular, así como los de sus familiares.
Continuando en esta línea, el 19 de mayo del corriente año, un informe encargado por los principales organismos reguladores del Tenis recomendaba que se investigaran 45 partidos que se llevaron a cabo en los últimos cinco años luego de constatar que los patrones de apuestas presentaban fuertes indicios de que los apostadores se estaban beneficiando por acceder a información privilegiada.
El siguiente capítulo tuvo lugar hace apenas un par de semanas cuando la justicia francesa prohibió a los sitios de apuestas en Internet Unibet y Expekt, organizar apuestas en línea sobre el torneo de Tenis Roland Garros. Como veredicto, la justicia francesa obligó a ambas empresas a pagar a la Federación Francesa de Tenis (FFT), organizadora del torneo, la cifra de 800.000 Euros por daños y perjuicios. El tribunal dictaminó que tanto Unibet como Expekt, "atentan contra el monopolio de explotación concedido a la Federación Francesa de Tenis". Además, considera a ambos sitios de apuestas en línea culpables de "parasitismo", por lo que Expekt deberá pagar 300.000 Euros por daños y perjuicios, mientras que Unibet pagará 500.000.
Estos fallos motivaron que a nivel de la Unión Europea se comenzara a discutir sobre el novedoso -y lucrativo- tema de las apuestas deportivas en Internet, vertiente que al ser de aparición reciente, carece aún de un marco regulatorio definido. Es así que de manera bastante acelerada, Francia anunció en los últimos días que abrirá el mercado de apuestas deportivas online en el segundo semestre de 2009, con lo que pondrá fin, al menos de manera paulatina, al actual monopolio estatal denunciado en varias ocasiones por la Comisión Europea. Se calcula que cerca de un millón de franceses son aficionados a los juegos de apuestas en Internet y que las apuestas deportivas ilegales representan entre cinco y siete mil millones de Euros al año. Sólo el torneo Roland Garros de 2008 ha generado cerca de 600 millones de Euros de apuestas ilegales tanto en Francia como en el extranjero.
Con el pronóstico de que las apuestas por Internet podrían superar los 12.500 millones de Euros en 2008 y con los cerca de 100.000 millones de Euros que constituyen las apuestas ilegales en USA, es fácil percatarse de que la tentación para aquellos que deseen influir en los resultados de los deportes nunca ha sido tan grande. En la actualidad, la irrupción de episodios fraudulentos en las apuestas deportivas, sean apuestas hípicas, en el fútbol o billar, además de los escándalos en el Tenis, han obligado a plantearse una pregunta para nada grata: ¿cúantos de los partidos que vemos están arreglados?
El tema en sí no deja de provocar una sensación de incomodidad. Los fraudes en las apuestas deportivas y los partidos “arregladosâ€, minan en gran medida la confianza que el público en general aún tiene frente a las asociaciones e instituciones dedicadas a manejar la actividad deportiva; y en última instancia al deporte mismo. Este tipo de fraudes atentan contra la propia naturaleza del deporte: ya no importa qué deportista es el más hábil y talentoso, ni el que tiene las mejores condiciones para llevar una partida adelante. Esto es algo de lo que no escapa ninguno de los deportes de público masivo. Que se siga perdiendo credibilidad en ellos augura un futuro no muy prometedor.
Autor: Staff Revista de Casinos |