El señor de los Casinos II
Cristóbal López, quien recibiera el nombre de “señor de los Casinos” (ver editorial "El Señor de los Casinos") de la Argentina ha vuelto a aparecer tras unos meses en los que no se supo de él en la escena pública. Desde España, donde se encuentra de vacaciones, el empresario de la industria de los juegos de azar y amigo del ex-presidente Néstor Kirchner concedió entrevistas a un puñado de medios de prensa de su país con el fin de desmentir una serie de rumores sobre el estado actual de sus operaciones.
Sus declaraciones en esta oportunidad fueron motivadas por ciertas informaciones que se manejaron en el ámbito del juego argentino en las últimas semanas, en las que se hablaba sobre la eventual venta de su consorcio de empresas a un fondo de inversión estadounidense. Incluso se deslizó el nombre del gigante de la industria de Casinos MGM Mirage, holding que maneja varios establecimientos en Las Vegas y Atlantic City. MGM habría demostrado interés en este mercado hace ya unos meses.
López, desde Alicante, no tardó en negar las versiones que aducen que su empresa Casino Club estaría en venta, y comentó que, tanto él como sus socios, están a la búsqueda de nuevas empresas con las cuales expandir sus negocios, así como de nuevas concesiones. También indicó que conoce al ex-presidente Néstor Kirchner desde muchos años atrás, pero que nunca mantuvo con él ningún tipo de relación de negocios.
En sus recientes declaraciones, López aseguró: "comencé a los 15 años a hacer negocios, y a los 18 me tuve que hacer cargo de la empresa de la familia... hace 37 años que manejo mis empresas y todo lo hice solo, sin ayuda”. Luego agregó: “Además, cuando comencé con los primeros casinos lo hice en 1991 y no en Santa Cruz, sino en Chubut". Sin embargo, la versión que circula en los medios y que se ha extendido ya a la opinión pública, no es exactamente la misma.
El camino de López habría comenzado con la afición a los juegos de Casino de Néstor Kirchner mientras ocupaba el cargo de Gobernador de la provincia de Santa Cruz. Al parecer, su devoción por el juego era tal, que se comenta que Kirchner cruzaba la frontera de la provincia por las noches y pernoctaba en Comodoro Rivadavia para jugar en el Casino de la ciudad. Casualmente, el Casino frecuentado por el gobernador era majenado por Cristóbal López, el actual máximo exponente de los llamados empresarios K.
Se dice que contando con éste y otros contactos clave, López logró llevar sus negocios de un pequeño Casino en Comodoro Rivadavia a un conglomerado que agrupa 13 Casinos y cerca de 6.500 máquinas Tragamonedas en nueve provincias del país en solo 15 años. Se calcula que sus ganancias anuales son millonarias y que la totalidad de sus negocios estarían valorados en unos 1500 millones de Dólares.
Pero además, se agrega ahora un nuevo capítulo a la controversia que generan los negocios de López, ya que su activo se verá incrementado ahora en mayor medida luego de que Kirchner, poco tiempo antes de dejarle el puesto a su señora esposa, firmara un decreto en el que se establece que Casino Club debe añadir unas 2.100 máquinas Tragamonedas a las ya instaladas en el Hipódromo de Palermo, extendiéndole la concesión hasta el 2032. El Hipódromo pasaría ahora de tener 3.000 máquinas a 5.100.
A este punto, el zar de los Casinos sigue sin darse por aludido cuando se le pregunta por su conexión con el gobierno del ex-presidente. Refiriéndose al citado decreto sobre el Hipódromo de Palermo dice: "nosotros no somos socios en la concesión, sino los proveedores de las máquinas Tragamonedas”. También niega su participación en el Casino flotante de Puerto Madero, explicando que sólo controla el 25% de sus acciones.
Como expresáramos en su momento, este proyecto editorial apoya el desarrollo de la industria del juego pero encarado de una manera responsable y, sobre todo, sin zonas negras o que generen dudas como en este caso. De más está decir que brindaremos todos los espacios que sean necesarios a aquellos que deseen aclarar y explicar si en verdad existe “el señor de los Casinos”.
Autor: Staff Revista de Casinos |