No es un mero problemilla
En los últimos meses se ha desatado toda una seguidilla en referencia al juego en la provincia de Mendoza, Argentina. Las idas y venidas en el cuerpo legislativo en torno al tema de la instalación o no de nuevos casinos, los proyectos de ley que van y vienen, así como las demoras, dilataciones y hasta sesiones parlamentarias suspendidas por ninguna razón aparente, han hecho del asunto algo mucho más importante que un mero problemilla provincial a solucionar.
Luego de publicar varias noticias en las últimas semanas, es inevitable preguntarse qué es lo que sucede en aquella provincia que ha levantado tanta atención (o tensión). Lo cierto es que, como se publicara en Revista de Casinos esta misma semana (24/11), los casinos de Mendoza generan un millón de Pesos al día, lo que significa que al mes, por ejemplo este pasado mes de Octubre, recaudaron unos 30 millones de Pesos. Ya tenemos un indicio del interés que genera la provincia en esta materia.
De los 30 millones, que incluyen la recaudación de juegos como la lotería y la quiniela, casi 15 millones pertenecen a Casino de Mendoza y a las operadoras de Tragamonedas que operan las nueve salas de juego anexas a hoteles que existen en la provincia. Y no es casual que esto ocurra: la mayor parte de la recaudación tiene que ver, específicamente, con este tipo de actividad. No es un dato menor, que de esta cifra anterior, únicamente 800 mil Pesos provinieron de los juegos tradicionales, mientras que todo el resto proviene de casinos y salas de juego.
Ahora con el panorama aclarado, resulta más fácil comprender que el asunto de abrir o no nuevos casinos en Mendoza haya escalado hasta donde lo hizo. Para las operadoras de salas de juego que se disputan las posibles plazas (en el caso de que se aprobara la apertura), la apuesta tiene retorno seguro. Es por ello que los nombres conocidos que manejan la industria del juego en Argentina están todos espectantes frente a las resoluciones del caso.
Antes de que el gobierno de la provincia entrara en proceso de decidir si promulgar o no el proyecto de aprobación de nuevos casinos, operadores que ya tenían solicitudes de habilitación en proceso se apuraron a firmar los documentos habilitantes ante el pronóstico incierto. Esta situación se dio sobre todo con salas anexas a hoteles que se encuentran aún en construcción.
En el momento, el juego en la provincia se lo dividen en primer lugar la firma Regency, que gestiona el casino del hotel Hyatt; la empresa Enjoy, Casino Club del empresario K Cristóbal López; y Tower. Por otro lado las salas anexas al casino provincial están divididas entre otras cuatro empresas: Cirsa, Ivisa, Bingos y Betec.
Los únicos casinos que pagan un canon adicional al Instituto de Juegos y Casinos son los de Regency y Casino Club; esto se explica por la forma en que se pactó el comienzo de funcionamiento de las salas. En el primero, este impuesto estuvo contemplado cuando Hyatt ganó la licitación del hotel y casino. Casino Club en cambio, opera una sala que es propiedad del gobierno de la provincia hace ya ocho años y paga el 5% de sus ganancias cada mes.
Lo cierto es que detrás de la aprobación de la ley de instalación de nuevos casinos en Mendoza, señalaron representantes del Instituto que “detrás de varias firmas existen intereses de políticos y empresarios mendocinos”, los cuales colocaron al proyecto en un lugar de preponderancia en la agenda legislativa. De acuerdo a los estudios efectuados, las ganancias por concepto de juegos de azar seguirán subiendo en la provincia, y a la vista está que ninguno de los operadores quiere llegar tarde al reparto, en caso de que se concrete, claro está.
Autor: Staff Revista de Casinos |